E
xactamente se trata de eliminar la grasa acumulada, aspirándola a través de una
cánula conectada a un aspirador eléctrico o a una jeringa a la que se ha practicado el vacío. El
cirujano que practica la operación va siguiendo unas pautas diferentes para cada paciente,
dependiendo de la localización de los cúmulos de grasa.
La
duración de la intervención oscila entre dos y tres horas en las que normalmente se
operan varias zonas a la vez, los tobillos y las rodillas o los muslos y las rodillas, dependiendo
de cada persona.
Durante el postoperatorio tenemos que seguir las recomendaciones que nos marque el
médico y que normalmente consisten en llevar una faja que comprima la zona operada durante 1 mes.
Mantener un reposo mínimo de 24 horas después de la operación y no mojar la zona al menos en 48
horas.