Durante muchos años, el láser se ha aplicado a diversos
procedimientos médicos estéticos entre los que están el tratamiento de las venas faciales y de las
piernas, las manchas seniles, así como para suavizar las líneas finas de la cara.
El Light Sheer, un revolucionario sistema de láser de alejandrita de pulsación larga y alta
energía, emite un suave haz de luz que pasa a través de la piel hasta llegar al folículo sin
afectar a la piel que lo rodea.
Durante el tratamiento, la piel también está protegida mediante un proceso de enfriamiento
dinámico en el cual se pulveriza un criógeno sobre la piel, que enfría las capas superiores y evita
molestias al paciente. Esta capacidad selectiva ayuda a proteger la piel al tiempo que se trata con
eficacia el vello superfluo.
Las técnicas tradicionales de depilación, tales como el afeitado, las pinzas y la cera, tan
sólo proporcionan un remedio temporal. Hasta ahora, el único sistema semi permanente de depilación
era la electrolisis, un método que, además de poder resultar largo y doloroso, está limitado a
pequeñas zonas cosméticas.
La aparición de cicatrices, las reacciones alérgicas y los pelos hacia dentro son efectos
secundarios comunes a todos estos métodos de depilación. Mediante este método, se elimina sin
peligro el vello corporal superfluo sin dañar los delicados poros y estructuras de la piel. La
depilación de las zonas faciales y de la línea de bikini se realiza normalmente en menos de 10
minutos; las piernas y las zonas más amplias pueden llevar más tiempo.